A dónde fuiste a parar? Cuándo te perdí? Por qué te perdí? Por qué me di cuenta tan tarde? Es tan tarde? Por qué no logro encontrarte? Qué eres? Cómo eres? Acaso existes, o no eres nada y yo tan sólo pensé que te había tenido alguna vez?
Eres mi destino? Mi pasado? A lo mejor estarás en mi futuro, o a lo mejor no. Y si no estás en mi futuro: que será de mí?
Citando a Luca Prodan: “No sé lo que quiero, pero lo quiero ya! “